Villa Llavaneres

Sant Andreu de Llavaneres

En Sant Andreu de Llavaneres, entre pinos y luz mediterránea, esta vivienda es la traducción arquitectónica de una idea muy concreta: el equilibrio entre la contundencia de los volúmenes contemporáneos y la calidez de un hogar pensado para vivir sin prisa. La fachada, resuelta en tonos neutros, con celosías de color madera vertical de aluminio, pensado para no tener mantenimiento, anticipa ya el lenguaje que se despliega en cada estancia del interior —geometría depurada, pero nunca fría.

Éste es, precisamente, el gran acierto del proyecto: conseguir un ambiente relajado en una casa de líneas tan definidas. Los grandes ventanales pasillos disuelven el límite entre dentro y fuera, dejando que la piscina, el porche y el jardín formen parte del propio salón. La luz entra siempre tamizada, nunca cruda, y cada estancia respira con la misma cadencia pausada – desde la zona de baño con la piscina infinita hasta los rincones de sobremesa bajo la pérgola.

La ejecución material es donde este proyecto se distingue en serio. Se ha apostado por materiales orgánicos –madera envejecida, piedra natural, textiles crudos– que contrastan y equilibran la frialdad del hormigón y el metal, aportando la textura y la temperatura que convierten a una casa de autor en un hogar habitable. El mobiliario y los acabados provienen de firmas de prestigio , seleccionadas pieza a pieza no por capricho, sino por la coherencia con la narrativa espacial del conjunto: cada elemento dialoga con el siguiente, sin una sola nota discordante.

Este diálogo constante entre materiales, luz y mobiliario es fruto de un nivel de detalle que se percibe en cada esquina, en el remate de una junta, en la proporción exacta de una estantería, como cae la luz indirecta sobre la piedra de la cocina. Nada es casual; todo responde a una dirección de proyecto minuciosa, sostenida desde el primer esbozo hasta la última pieza de decoración.

Y ahí radica el verdadero valor del trabajo de Bloom Design : haberse ocupado de todo. Del concepto a la ejecución, del plano al por menor final, el estudio ha llevado el proyecto de principio a fin para que los propietarios se pudieran preocupar lo menos posible durante todo el proceso. Interiorismo integral, en el sentido más literal del término – donde el resultado no sólo se ve, se vive.